miércoles, 28 de enero de 2015

Alasitas. Vendiendo sueños

La feria de Alasitas es una costumbre boliviana y más que nada paceña, donde se instalan puestos mas o menos improvisados de venta de artesanías en miniatura.  Las miniaturas van desde billetes de todo corte y lugar, ladrillos y hasta terrenos con papeles de propiedad, y todo fabricado en un tamaño que se pueda transportar en una o dos manos.

La costumbre dicta que una vez compradas las artesanías en un 24 de enero, luego se las debe llevar a bendecir a la iglesia más cercana con el fin de que lo comprado como miniatura en un futuro cercano se materialice como real.  Así, si alguien compra un coche o camión en miniatura, en un futuro el Ekeko, dios de la abundancia y la felicidad, materializará sus sueños.

A pesar de que en la colonia se intentó erradicar a esta deidad, los intentos fueron vanos y el sincretismo pudo más que la imposición de la religión a fusil y espada.  Esto nos llevó a lo que ahora es una mezcla confusa entre dos religiones que engranaron muy bien aunque ya no se sabe en qué se cree.

El Dios cristiano y la santa trinidad están presentes para limpiar pecados y salvarnos milagrosamente de enfermedades, y el Ekeko por otro lado para entregarnos fortuna y abundancia, que irónicamente la biblia bajo palabra de su hijo recomienda no tener o tener muy poca.   Por un lado está el Dios cristiano dictando en Exodo que no se deben adorar falsos dioses sino más bien derribarlos y hacerlos pedazos, y por otro lado está el Ekeko dando mucha alegría y materializando sueños sin tener ni siquiera idea de que tiene un rival intentando derrocarlo.

Personalmente nunca vi católicos cristianos rompiendo Ekekos, ni vi seguidores de las creencias altiplánicas proclamándose no católicos, aunque creo que lo segundo es más factible que lo primero.  Simplemente la gente prefiere creer en ambos sin cuestionarse ni darse cuenta que son antagónicos.  Pero eso sí, al momento de esperar los bienes materiales creen fervientemente en los milagros del Ekeko, y cuando caen en cama claman al dios cristiano para alivio y mejora.   ¿Cuál es más fuerte? ¿Cuál de ambos no permite espacio más que el privilegiado monoteísmo para su reinado? ¿O es que ambos pueden vivir en paz y armonía en lo más alto y hasta podemos mezclar a Zeus o Cai Shen entre nuestros preferidos personales?

Tal vez estamos volviendo hacia atrás en vez de mirar hacia adelante, imitando costumbres de hace más de 5000 años cuando las tribus mesopotámicas coleccionaban deidades según su conveniencia para diferentes propósitos, Así tenían un dios para la lluvia, otro para el sueño, otro para la abundancia, etc.

¿Vale más la tibieza de pensamiento ignorando lo que no nos conviene creyendo en todo y en nada al mismo tiempo o es preferible mantenerse en una línea de pensamiento concreta y bien establecida para dar forma a nuestras ideas y creencias?.

Marcelo Pardo





No hay comentarios:

Publicar un comentario